Tambor de arranque, de Francisco Bitar.

Esta novela breve, publicada por la editorial Candaya, trata de las ilusiones y esperanzas rotas ante una realidad de fracaso y frustración contenida. Leo ―un perseguidor de sueños, idealista e inseguro― e Isa ―una mujer con un sentido práctico de la vida y algo recelosa― viven los últimos momentos de una relación minada por la decepción de los acontecimientos del día a día y los propósitos que les son negados. Quieren plantar un árbol para dar sombra delante de su casa, pero una vecina se lo impide; quieren comprarse un auto de segunda mano con los ahorros destinados a una nueva cama y la operación no les sale bien. Eso es lo último que intentarán hacer juntos. Y en medio de esa desilusión está su hija Sofía, una víctima silenciosa de los problemas de comunicación y el alejamiento que sufren sus padres.
De forma paralela a las dificultades de los protagonistas, que atraviesan momentos de profunda soledad, se advierten otros problemas de calado social, como la ausencia de un futuro alentador, el abandono de los barrios periféricos, la dependencia de las efímeras cosas materiales o la persistente crisis. La falta de solvencia económica, a pesar de ser ambos profesores, les obliga a vivir en condiciones muy austeras. La inconsciencia de Leo, sus decisiones equivocadas, acaban con la paciencia de Isa. Ella se encierra con su hija en el mundo que le ha costado construir y al que no quiere renunciar. Él va perdiendo lo poco que le queda por el camino; su pasado repleto de anhelos se va desmoronando pieza a pieza, casi sin darse cuenta, hasta que comprende que la reconstrucción resulta imposible, que su vida, irremediablemente, ha naufragado sin quedarle ya ningún asidero al que agarrarse. 
Francisco Bitar es un autor argentino que escribe con el estilo limpio, directo y aparentemente sencillo que nos mostró Hemingway en sus cuentos y que luego desarrollaron con maestría Salinger y Carver entre otros. Esta influencia del cuento estadounidense se aprecia también en la desolación que transmiten los paisajes de suburbios urbanos en los que se mueven los personajes, con parajes desolados y casas que dejan de ser hogar. Nos muestra los hechos, las acciones y, a través de los gestos, de las situaciones, nos descubre los mecanismos que llevan a los personajes a actuar de una forma determinada. En esa simplicidad intensa hay un permanente trasfondo melancólico que se percibe en la falta de comunicación entre los personajes, en el amor mermado por los desengaños, en el deseo roto, en los reproches, la incomprensión y las falsas expectativas. Bitar es un gran observador de la condición humana, dibuja con trazos sutiles la angustia y la inseguridad de los protagonistas, pero no entra a valorar su conducta, solo la muestra para que sea el lector quien saque sus propias conclusiones.










Tambor de arranque
Francisco Bitar
Editorial Candaya, 2015

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