Instantes oníricos

Cuando entramos en el sueño, nuestra actividad fisiológica se ralentiza, disminuye nuestra capacidad de responder a estímulos externos y nuestro cerebro, bajo estados mentales inconscientes, comienza a configurar representaciones fantásticas a partir de retazos de lo cotidiano, El sueño es, por tanto, un modo de ampliar los límites de lo real. 
Inka Martí, hace una apuesta arriesgada mostrándonos el diario íntimo de sus sueños, su personal noctuario, y se muestra desnuda y bella. 
En este volumen editado por Atalanta se presenta una selección de sesenta y cinco sueños que, según comenta en el prólogo Jacobo Siruela, surgen del deseo de la autora por conectar con el mundo onírico. Y así, nada más despertar, sin abrir aún los ojos, se concentra para retener los detalles y las secuencias de los sueños y pesadillas que le han acompañado durante la noche. 
Es, por tanto, un testimonio veraz de sus sueños, una forma de mostrar una parte de su vida tan presente como el estado de vigilia y que cumple su función biológica como el comer o el amar. Así surgen imágenes improbables y sutiles como ver el microscópico plancton del que se alimenta un pez o salamandras en el agua con piel transparente a través de la cual ve palpitar su corazón. De hecho, la naturaleza está muy presente en sus sueños: paisajes abiertos, desbordantes e idílicos y parajes íntimos, inquietantes, claustrofóbicos donde vive una fauna variada, en ocasiones híbrida y monstruosa que con frecuencia es amenazante y, otras veces, le provoca una gran empatía. El miedo a la muerte, al encuentro con violadores, se contrapone a los momentos en los que predominan los estados de paz y sosiego. 
No se trata de un libro de poesía, ni tampoco son microrrelatos, aunque pudiesen parecerlo por su extensión; no se puede hablar de un libro de ficción porque no hay al menos esa intencionalidad literaria según se desprende del prólogo. Como en nuestros sueños cotidianos a veces no hay estructura, ni hay cambios de rumbo, ni desenlaces finales. Son microtextos descriptivos de instantes oníricos. La concisión es una característica predominante, igual que lo es el uso de un lenguaje sencillo y directo, sin artificios innecesarios pero que nos dejan un halo de inquietud ante lo que desconocemos.












Cuadernos de Noche
Inka Martí
Editorial Atalanta (2011)

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