Los viajes equivocados de Clara Obligado

El azar juega un papel crucial en nuestras vidas desde antes incluso de ser concebidos hasta nuestro último instante y en pocas ocasiones podemos decidir nuestro destino aunque sí la forma de afrontarlo. La vida entonces es solo un viaje al que te empuja el azar. 
Clara Obligado con este libro de cuentos, entra en una espiral logarítmica que el tiempo hace tridimensional, donde a cada vuelta, cada vez más abierta, el azar hace que los personajes se reencuentren con su pasado. Hay un hilo conductor que hilvana las historias y nos ayuda a comprenderlas mejor, a hacerlas más universales. Los personajes viven su vida cotidiana buscando los caminos de la felicidad pero se encuentran en momentos y lugares trascendentes de la historia y eso hace que su vida cambie de rumbo e inicien un viaje equivocado pero también quizás, el único posible. Y en medio de estos relatos hay un compromiso ético con denuncias a la insensatez humana, a la deshumanización de los conflictos, a la indiferencia ante el horror de los demás, al maltrato a la mujer y al menor, a la globalización y al daño al medio ambiente y nos muestra lo imperfectos que somos los humanos. Aquí están las ilusiones rotas de Jan Siedlecki, obligado a salir de su pueblo polaco hasta llegar por error a Buenos Aires, el auge y el declive de un emigrante cargado de monedas con las que crea su imperio a orillas del Paraná, la desesperanza de un hombre que sufre viendo cómo todo su frío mundo se transforma y le lleva a cometer la más cobarde de las atrocidades, la renuncia de una mujer a un amor tranquilo y verdadero a cambio de la aventura de los viajes, o el silencio del guardagujas de la estación de Angoulème que es testigo de la indiferencia de quienes le rodean ante una realidad especialmente dramática de un mundo despiadado, cruel y sin sentido. Así hasta once historias bellas, inquietantes y reveladoras, con personajes que se cruzan, que saltan de un relato a otro a cada vuelta de esa hélice que es la vida; cuentos que nos invitan a hacernos preguntas acerca de nuestra sociedad y de la historia sobre la que ésta se ha construido. 
Clara Obligado, que tiene una amplísima trayectoria literaria con la publicación de varias novelas, ensayos y volúmenes de cuentos, ha contribuido, además, de forma notable al desarrollo y conocimiento de la literatura actual de habla hispana con sus talleres literarios, por los que han pasado importantes cuentistas, y por su labor como antóloga de microcuentos, difundiendo este género y dando a conocer a grandes microcuentistas. En los relatos contenidos en El libro de los viajes equivocados podemos encontrar algunos guiños metaliterarios con los que la autora nos muestra su gran pasión por la literatura, un viaje personal seguro emocionante y nada equivocado. 













El libro de los viajes equivocados
Clara Obligado
Editorial: Páginas de espuma (2011)

Visión de lo fantástico

Para alguien que viene del mundo ciencia siempre es grato encontrarse con estudios literarios como el que presenta David Roas en un ensayo recientemente publicado por Páginas de Espuma donde, de modo sistemático, se disecciona y analiza con claridad y precisión cada uno de los componentes del género fantástico. Lo fantástico en la literatura, pero también en el cine, o en el cómic es una categoría estética que refleja el conflicto entre lo real y lo imposible. Hay cuatro conceptos claves con los que el autor vertebra su argumentación: la realidad, lo imposible, el miedo y el lenguaje. La realidad es lo cotidiano, lo que nos parece normal y sólo cuando entra en ella un componente que la subvierte se produce lo fantástico. Esto le sirve al autor para diferenciar la literatura fantástica de otros géneros próximos como, por ejemplo, la literatura de mundos paralelos maravillosos, la ciencia ficción o el realismo mágico donde no hay tal subversión porque lo extraño se acepta con naturalidad, como parte de la realidad reconocida. Por eso, el segundo elemento, lo imposible, es determinante como definitorio de este género. Lo fantástico no puede funcionar sin la presencia de lo imposible percibida como tal por los personajes y por el lector. El miedo metafísico, la impresión amenazante de una realidad que deja de funcionar, es otro factor que caracteriza lo fantástico, que lo hace divergir de todo aquello que no causa asombro inquietante en los personajes. Por último, el lenguaje y sus límites juegan un papel decisivo en la construcción realista y verosímil del espacio por el que se mueven los personajes antes de que irrumpa un fenómeno insólito y perturbador. El lenguaje debe ser capaz de transmitir lo indecible. 
Una vez sentadas las bases de su definición, Roas dedica el último capítulo a analizar lo fantástico en la posmodernidad, iniciando su discusión con el caso particular de Kafka donde la excepción es aceptada por los personajes y pasa a ser una regla del funcionamiento de su mundo, lo que hace que no encaje estrictamente en la definición de fantástico. Continúa con ejemplos esclarecedores de grandes autores de nuestro panorama literario postmoderno que son referencia en el género como Cristina Fernández Cubas, José María Merino o Juan José Millás, entre otros grandes maestros. El escepticismo postmoderno rompe con el cuento fantástico tradicional e introduce elementos que perturban la cotidianidad de nuestra realidad ayudándose en ocasiones del humor y la ironía para reforzar sus efectos. 
Con el ensayo Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico, David Roas, profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona, ha obtenido el Premio Málaga de Ensayo 2011. Es un estudio brillante, arriesgado y esclarecedor que se presta a la discusión y nos acerca más a este apasionante género que en la literatura hispana no ha suscitado la atención que históricamente ha tenido en los países de habla inglesa.











Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico
David Roas

Editorial: Páginas de Espuma (2011)

Sin lápiz ni papel

Con frecuencia los escritores tienen una doble vida. Una vida para sobrevivir, en la que tienen que hacer los más dispares trabajos y otra para volar, sentados frente a un papel en blanco en el que derramar su creatividad. De esto trata el original, entretenido y revelador libro de Daría Galateria publicado en Impedimenta, una editorial que cuida minuciosamente el diseño de sus libros y que nos tiene acostumbrados a sorpresas agradables. Leyendo Trabajos forzados (Los otros oficios de los escritores) nos damos cuenta que algunas de las mejores obras de la literatura de comienzos del siglo XX se han escrito en condiciones precarias, muy alejadas del lujo en el que se instalan algunos de los autores actuales cuyas obras tienen amplias ventas a pesar de que su calidad literaria no siempre las justifique. Conocer los trabajos a los que se han dedicado los diferentes autores a lo largo de su vida nos ayuda a comprender mejor sus obras e incluso a valorarlas de otro modo y admirarlas aún más si cabe. Gorki fue maltratado de niño y, con sólo once años, tuvo que buscarse la vida en variados oficios, por eso, sus mejores obras reflejan fielmente la realidad social que padeció. También explica el origen de los libros de aventuras e Jack London que vivió desde muy joven una vida muy intensa y, al igual que George Orwell o Charles Bukowski, entre otros, padeció momentos de gran penuria. Kafka, más sosegado, fue un agente de seguros durante toda su vida laboral y aprovechaba para descansar después de cada jornada para poder escribir por las noches. Ninguno de los compañeros de Thomas Eliot podía sospechar que éste, mientras trabajaba en el banco con relaciones externas, manejaba términos en diferentes idiomas que le servían, por su sonido, para componer sus poemas. Así Daria Galateria, investigadora y crítica literaria, va mostrándonos con bellas historias la vida laboral de veinticuatro grandes autores, algunos de los cuales, han contribuido a cambiar el modo de entender la literatura. 
Impedimenta nos invita en esta ocasión a leer un libro divertido, curioso y sugerente que nos acerca de una forma desenfadada a la vida cotidiana de grandes escritores. Toda una lección de humildad y un acicate para los que intentamos llevar adelante dos vidas intelectuales distintas.













Trabajos forzados. Los otros oficios de los escritores 
Daria Galateria 
Traducción: Félix Romeo
Editorial Impedimenta, (2011) 
Publicado en Cuadernos del Sur el 18 de febrero de 2012

El nacimiento de la col, de Rubén Darío

En el paraíso terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que Eva fuese tentada por la serpiente, el maligno espíritu se acercó a la más linda rosa nueva en el momento en que ella tendía, a la caricia del celeste sol, la roja virginidad de sus labios.
-Eres bella.
-Lo soy -dijo la rosa.
-Bella y feliz – prosiguió el diablo-. Tienes el color, la gracia y el aroma. Pero…
-¿Pero?...
-No eres útil. ¿No miras esos altos árboles llenos de bellotas? Ésos, a más de ser frondosos, dan alimento a muchedumbres de seres animados que se detienen bajo sus ramas. Rosa, ser bella es poco… 
La rosa entonces –tentada como después lo sería la mujer- deseó la utilidad, de tal modo que hubo palidez en su púrpura.
Pasó el buen Dios después del alba siguiente.
-Padre –dijo aquella princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿queréis hacerme útil? 
-Sea, hija mía –contestó el Señor, sonriendo. 
Y entonces vio el mundo la primera col.
Rubén Darío. El nacimiento de la col 

El libro de las maravillas de Fernando Clemot


Todo en este cuarto huele a útero y a despedida”. Eso dice C. , un paciente que ha ingresado en la clínica Dante, de cuidados paliativos, para pasar los últimos días de su vida. Allí reflexiona introspectivamente y piensa que nada ha sido como lo imaginaba de niño y que su vida se podía resumir en unas pocas líneas. Pero siente que si cambia el presente quizás cambie también el pasado, que si escucha otras vidas, otros viajes, tal vez puedan pasar a formar parte de él. A C. le fascina imaginar a Marco Polo dictando sus viajes a Rustichello en la cárcel de Génova. Por eso lleva consigo mapas y cuadernos con apuntes de lugares muy diferentes, lugares que hubiese deseado visitar pero a los que, por distintos motivos, no ha podido llegar. Y por eso decide empezar a escribir los viajes que otros han vivido. Allí van pasando lentos los días y C. escucha, sobre todo escucha, los itinerarios que han significado puntos de inflexión en la vida de personajes entrañables como Bridoso cuando le ingresan en la sala de críticos de la que nadie regresa. Las horas son eternas dentro de la clínica; un reportaje en la televisión le puede traer recuerdos del momento en el que Jenny le confiesa algo que le produjo un profundo dolor o, por el contrario, la nostalgia de la curiosidad infantil cuando intrigado exploraba el cuerpo de los sapos. El dolor físico de la enfermedad, el deterioro de su cuerpo, se unen al dolor de los recuerdos, de sus errores y de las decisiones equivocadas. C. es un hombre observador y allí tiene tiempo para rememorar y para imaginar, para fundamentar sospechas sobre la desaparición de Andrade, uno de los médicos, y para revivir con nitidez momentos que podrían parecer triviales pero que marcaron su vida. El doctor Bessa empieza su narración cuando de joven se enroló en un barco y sus aventuras pueden recordarnos a las que escribía Joseph Conrad. C. es un hombre triste y reservado pero despierto y con un rescoldo de inútil esperanza. Incluso allí ingresado, donde todos saben que no hay retorno posible, llega a enamorarse de Clara, una paciente repleta de pecas y belleza, que le hace olvidar, por un instante, que su tiempo se acaba y con ella siente que, por una vez en la vida, podría ser Marco Polo en lugar de conformarse con ser, simplemente, Rustichello. 
El libro de las maravillas de Fernando Clemot está escrito de modo impecable, con una prosa densa pero cuidada, moderna y bella, que trata con audacia un tema que a todos nos inquieta y nos invita a reflexionar sobre la memoria y la vida. Baratalia vuelva a acertar con la edición de este libro con un formato y una presentación que hacen aún más grata la lectura. 
















El libro de las maravillas

Fernando Clemot
Editorial: Barataria (2011)

Vidas extrañas

Vonnegut, uno de los escritores más sólidos de la narrativa norteamericana, con obras tan memorables como Matadero cinco (1969), falleció en 2007 pero dejó numerosos textos inéditos que se han publicado en diferentes volúmenes. La editorial Sexto Piso ha traducido dos de estos libros de cuentos (Mire al pajarito, 2010 y Mientras los mortales duermen, 2011) en los que podemos encontrar algunas de sus más importantes contribuciones a este género. 
En los cuentos de Kurt Vonnegut se pueden reconocer influencias en el estilo de autores norteamericanos como Fitzgerald, Brautigan, o del propio Carver, con diálogos fluidos que van perfilando el carácter de los personajes y utilizando el skaz, ese tipo de narración que trata de emular el lenguaje coloquial y espontáneo de la gente. En Mientras los mortales duermen se recopilan dieciséis cuentos que oscilan entre lo real y la ficción adentrándose incluso en la ciencia ficción, un género en el que el autor ha destacado por novelas como Las sirenas de Titán (1959). Desarrolla situaciones imprevisibles con ironía y con grandes dosis de humor negro como en La epizootia, donde la gente se suicida para cobrar los seguros de vida. En Jenny, un vendedor ambulante de electrodomésticos convive con una nevera de su invención que es una versión idealizada de su esposa. En Al mando, un gran empresario dedica su tiempo libre a construir maquetas de trenes desatendiendo a su bella esposa. Uno de los cuentos más destacados lo protagoniza Ruth que, embarazada, viaja para conocer a la madre de su difunto marido la cual se muestra dominadora, manipuladora y obstinada, tratándola de un modo desconsiderado, pero a ambas mujeres les une la profunda soledad que les invade. El relato que da título a la colección es un cuento de Navidad cargado de tensión y protagonizado por un editor que se protege del mundo con una coraza de insensibilidad. Todos son cuentos limpios de desarrollo rápido, donde se crean situaciones extrañas pero que nos ponen alerta sobre la locura de nuestro mundo y de lo cotidiano. Algunos finales pueden resultar algo apresurados o simples, probablemente por eso fueron rechazados por el autor, pero en todos ellos se ve la esencia de un gran escritor que critica abiertamente la sociedad norteamericana y retrata de manera magistral la sordidez, la tristeza y la soledad de sus habitantes. Este volumen viene acompañado por algunas ilustraciones a tinta del propio Vonnegut.










Mientras los mortales duermen
Kurt Vonnegut
Traducción: Jesús Gómez Gutiérrez
Editorial: Sextopiso,  (2011)

El asesino hipocondriaco de Juan Jacinto Muñoz Rengel


Juan Jacinto Muñoz Rengel acaba de publicar su primera novela con el título de “El asesino hipocondriaco” después de dos magníficos y muy recomendables libros de cuentos: “88 Mill Lane” (Alhulia, 2005) y “De mecánica y alquimia” (Salto de Página. 2009).
M.Y. es un asesino a sueldo que tiene el encargo de matar a E. Blaisten. M.Y. es metódico, excéntrico e hipocondriaco y cree de sí mismo que es alguien peligroso, con una mente especialmente entrenada y un gran profesional del crimen. M.Y. es solitario y paranoico pero con un importante bagaje de lecturas que le han acompañado en su soledad y le han ayudado a comprenderse a través de las desgracias y enfermedades que comparte con ilustres filósofos y escritores. M.Y. cree que le queda poco tiempo de vida pero, por encima de todo, su deber no es otro que cumplir su misión; esto le obliga a tomar en ocasiones decisiones improvisadas, saltándose sus meditadas planificaciones, que le conducen a situaciones disparatadas. A M.Y. todo le sale mal como al Coyote de los dibujos animados cuando inventaba mil argucias para capturar al Correcaminos y solo conseguía empeorar su propia situación. 
Este personaje obsesionado por supuestas enfermedades nos recuerdan inevitablemente al protagonista de “El enfermo imaginario” de Molière. En ambos casos se trata de dos divertidas y entretenidas obras donde los protagonistas son esclavos de su hipocondría y esto les lleva a situaciones absurdas. Como Argán (el protagonista de  Molière), M.Y. piensa que padece múltiples dolencias y las vive con pasión. Ambos personajes desconfían de los médicos que no logran resolver sus problemas de salud pero de algún modo se aprovechan de su fatalidad. Argán se hace el muerto para conseguir cierta información mientras que M.Y. utiliza sus enfermedades como posibles coartadas o atenuantes del crimen que quiere cometer. También hay una herencia como responsable de los crímenes que se intentan perpetrar; en “El enfermo imaginario” es la mujer de Argán la que desea que su esposo enferme y muera para cobrar la herencia. En cambio, en “El asesino hipocondriaco”, no es a M.Y. a quien quieren asesinar sino que es él el encargado de matar a Blaisten pero auspiciado por alguien a quien le mueve el mismo objetivo. Pero M.Y. es una persona asocial y aislada, un espíritu sensible y melancólico, mientras que Argán está casado y tiene una vida social normal. Eso hace que M.Y. sea mucho más entrañable y único, un personaje, como dice Rosa Montero, inolvidable. 
La novela de Muñoz Rengel es ágil, cómoda de leer por la estructura de sus cortos capítulos, muy divertida y en sus páginas encontramos un cuidado juego metaliterario que le sirve para rendir homenaje a filósofos y escritores. 














El asesino hipocondriaco
Juan Jacinto Muñoz Rengel
Plaza & Janes (2012)

Ocasión para una pequeña desesperación de Kafka

Kafka, igual que Shakespeare y otros pocos grandes de la literatura, son autores que nunca hay que dejar de leer porque en cada relectura encuentras nuevas grandezas. Por eso siempre es muy grato encontrarse con nuevas ediciones de sus textos. En esta ocasión, Libros del Zorro Rojo presenta una selección de cuentos de Kafka realizada por el ilustrador Nikolaus Heidelbach en una cuidadísima edición que incluye excepcionales dibujos y hacen que la lectura sea mucho más placentera. Aquí hay cuentos tan memorables como La preocupación de un padre de familia, El jinete del cubo o Chacales y árabes, por destacar solo algunos, en los que se puede ver la originalidad y la gran capacidad de invención de Kafka. En estos cuentos están presentes los misterios y los demonios que le persiguen y asustan; su lectura nos sumerge en ese mundo literario tan particular y fantástico, con personajes envueltos en una nube de tristeza por la que apenas se filtran rayos de esperanza. Junto a Poe y Dostoievski, Kafka otorga al pesimismo de la existencia humana un sentido universal. No es exagerada la afirmación de Harold Bloom, cuando habla de Kafka como el autor occidental más influyente del siglo XX.










Franz Kafka. Ocasión para una pequeña desesperación
Franz Kafka 
Selección e ilustraciones: Nikolaus Heidelbach
Traducción: J.J. del Solar, J. Parra Contreras, A. Kovacsics, A. Sánchez Pascual, M. Sáenz Sagaseta y M. Nagle.
Editorial: Libros del Zorro Rojo (2011)
Ilustración de Nikolaus Heidelbach

Conrad y la locura de Almayer


Decía Joseph Conrad que su labor creativa consistía antes que nada en hacer que uno viera. Y esto es algo que deja patente desde su primera novela, La locura de Almayer, que se publicó en la primavera de 1895 cuando, según nos cuenta Vila-Matas, decidió transformarse en inglés (Conrad era de origen polaco y su nombre completo era Josef Konrad Korzeniowsky) después de retirarse del mundo de la marina mercante a causa de una fiebre crónica. Así, Joseph Conrad dejó de navegar por los mares para navegar por las páginas de la literatura. 
Kaspar Almayer mira al río distraído y piensa en las oportunidades perdidas, en la vida que se le escapa. El río aquella noche había crecido y le hizo recordar su juventud, sus ganas de triunfar, de hacer fortuna y volver a Europa con una gran fortuna. Pero Almayer, que permanentemente vive de ilusiones, se casa con una mujer malaya y tiene una relación tortuosa. Fruto de ese matrimonio nace Nina, una hija muy querida por su padre en quien vuelca todas sus esperanzas. Nina es educada como blanca aunque pronto encuentra el rechazo de esa élite y se siente humillada. Con el paso de los años va creciendo con belleza y encanto; ella se siente malaya y quiere vivir siguiendo su propio instinto. 
“Con un estremecimiento de miedo delicioso, reconocía la misteriosa percepción de su identidad en aquel ser. Cuando escuchaba sus palabras, le parecía que sólo entonces nacía en ella el conocimiento de una nueva existencia, que su vida sólo estaba completa cuando se encontraba junto a él”.
El sueño de Almayer de volver a Europa con con su querida hija se rompe cuando Nina conoce el amor pasional de la mano de Dain Maroola, el hijo de un rajá, que vive envuelto en intrigas para expulsar de allí a los holandeses. 
“Cuando se dio cuenta de que ella no tenía intención de obedecerle, sintió introducirse un frío mortal en su corazón, se presionó las sienes con las palmas de las manos y bajó la mirada hacia el suelo con muda desesperación”.
Los paisajes de naturaleza selvática y hostil juegan un papel decisivo en medio de este entramado donde Conrad presenta con maestría las complejas relaciones humanas. Pero aún tendría que escribir algunas obras importantes para llegar a convertirse, según las palabras de Harold Bloom, en la figura más influyente para la generación de novelistas americanos a la que pertenecen Hemingway, Fitzgerald y Faulkner.














La locura de Almayer
Joseph Conrad
Traducción: Adrià Edo
Ediciones Barataria (2011)

Tinta, de Fernando Trías de Bes

A veces, cuando menos lo esperas, llega a tus manos un libro que te cautiva y que no puedes dejar de leer hasta que llegas al final, hasta que lees la última frase que resume todo lo anterior: "Tinta por amor". En solo unas horas se puede leer Tinta de Fernando Trías de Bes pero su sabor permanece y, probablemente, su recuerdo sea difícil de borrar. Se trata de un emocionante homenaje a los libros y sucede a principios del siglo XX en la ciudad de Maguncia, a orillas del Rin, donde, en honor a Gutenberg, se celebra cada año, en la noche de San Juan, la Johannisfest, una fiesta que culmina con el bautismo simbólico de los impresores. Por la sencillez con la que está escrita esta novela corta y por la originalidad de sus personajes me recuerda en ocasiones a Baricco. El librero, el autor, el impresor, el corrector y el editor son personajes que viven buscando una razón, un motivo para explicar un suceso trágico que ha ocurrido en sus vidas del que no pueden huir y que se nos muestra a modo de flashback. Cada capítulo, como eslabones de una cadena, va relacionando a estos personajes que, desalentados, pensaban que los libros jamás podrían cambiar la vida de los hombres. Y en el primero y en el último de los capítulos del libro está ella, el personaje que cierra el círculo de una búsqueda que da sentido a la vida de sus protagonistas cuando se encuentran con Tinta, un libro de libros que contiene toda la magia de la palabra impresa.














Tinta
Fernando Trías de Bes
Seix Barral, Biblioteca Breve (2011)   

Instantes oníricos

Cuando entramos en el sueño, nuestra actividad fisiológica se ralentiza, disminuye nuestra capacidad de responder a estímulos externos y nuestro cerebro, bajo estados mentales inconscientes, comienza a configurar representaciones fantásticas a partir de retazos de lo cotidiano, El sueño es, por tanto, un modo de ampliar los límites de lo real. 
Inka Martí, hace una apuesta arriesgada mostrándonos el diario íntimo de sus sueños, su personal noctuario, y se muestra desnuda y bella. 
En este volumen editado por Atalanta se presenta una selección de sesenta y cinco sueños que, según comenta en el prólogo Jacobo Siruela, surgen del deseo de la autora por conectar con el mundo onírico. Y así, nada más despertar, sin abrir aún los ojos, se concentra para retener los detalles y las secuencias de los sueños y pesadillas que le han acompañado durante la noche. 
Es, por tanto, un testimonio veraz de sus sueños, una forma de mostrar una parte de su vida tan presente como el estado de vigilia y que cumple su función biológica como el comer o el amar. Así surgen imágenes improbables y sutiles como ver el microscópico plancton del que se alimenta un pez o salamandras en el agua con piel transparente a través de la cual ve palpitar su corazón. De hecho, la naturaleza está muy presente en sus sueños: paisajes abiertos, desbordantes e idílicos y parajes íntimos, inquietantes, claustrofóbicos donde vive una fauna variada, en ocasiones híbrida y monstruosa que con frecuencia es amenazante y, otras veces, le provoca una gran empatía. El miedo a la muerte, al encuentro con violadores, se contrapone a los momentos en los que predominan los estados de paz y sosiego. 
No se trata de un libro de poesía, ni tampoco son microrrelatos, aunque pudiesen parecerlo por su extensión; no se puede hablar de un libro de ficción porque no hay al menos esa intencionalidad literaria según se desprende del prólogo. Como en nuestros sueños cotidianos a veces no hay estructura, ni hay cambios de rumbo, ni desenlaces finales. Son microtextos descriptivos de instantes oníricos. La concisión es una característica predominante, igual que lo es el uso de un lenguaje sencillo y directo, sin artificios innecesarios pero que nos dejan un halo de inquietud ante lo que desconocemos.












Cuadernos de Noche
Inka Martí
Editorial Atalanta (2011)

La noche de Maupassant

Guy de Maupassant, como en otros cuentos, parte de una situación cotidiana, un paseo placentero por París. Pero a medida que el tiempo pasa y la noche avanza, lo que antes era belleza se va impregnando de presagios y sombras que cada vez son más pesadas. Una ciudad conocida y amada pasa a ser un lugar vacío, desconocido y temido. La noche es un relato turbador y bello. 
Nórdica presenta este cuento en una muy cuidada edición bilingüe y con unas ilustraciones muy vivas de Toño Benavides.










La noche
Guy de Maupassant
Traducción: Íñigo Jáuregui
Ilustraciones: Toño Benavides
Nórdica libros (2011)




La lectura de una imagen

A la mayoría de nosotros, nuestros padres o nuestros abuelos nos han hablado alguna vez de la guerra civil española, de la crueldad de las guerras, de cómo se rompen familias enteras y cómo castran la posibilidad de encontrar parcelas de felicidad. Fernando Penco Valenzuela sabe escuchar esas voces. De otro modo no podría haber llegado al corazón de las historias, a veces truculentas, que algunos personajes le han ido revelando. Y poco a poco, como si de un puzle se tratara va encontrando piezas que encajan y revelan una imagen o, en este caso, un modo diferente de ver una imagen: una obra de periodismo gráfico hecha arte y convertida luego en icono que supo captar con inteligencia e intuición Robert Capa. 
Pocas fotos han sido tan difundidas como la impactante instantánea conocida como "El soldado caído" o "Muerte de un miliciano". Con ella Capa supo mostrar la esencia de la crudeza de la guerra y le sirvió para su propósito propagandístico a nivel internacional. En este excelente trabajo de investigación minuciosamente documentado Penco Valenzuela, en colaboración con el fotógrafo Juan Obrero Larrea, muestra evidencias de que la instantánea fue tomada en un contexto geográfico diferente al que siempre se ha creído lo cual apoya las tesis que afirman que la fotografía no fue captada en plena acción bélica y en el campo de batalla sino en un lugar alejado en el que pudo escenificar la célebre imagen. 
En las 126 páginas de esta edición con la que se estrena la editorial cordobesa Paso de Cebra, el autor va desentrañando el enigma de la foto de Capa describiendo sus investigaciones, revelando conversaciones y relacionando hechos históricos que han sido claves para explicar el contexto social y político previo a la guerra civil española. Penco Valenzuela tiene una habilidad especial para saltar en el tiempo y mostrarnos que algunos paisajes, de los que hoy disfrutamos y por los que paseamos cotidianamente, tuvieron un pasado terrible. Y todo esto lo hace con un ritmo rápido, en ocasiones trepidante como si se tratase de un guión cinematográfico, con ambientes bien recreados y con una escritura cargada de claves literarias, con adjetivos bien elegidos y metáforas en las que se aprecia su manejo estilístico y nos recuerdan que, además de buen historiador, Fernando Penco Valenzuela es un gran escritor. 
La foto de Capa es un libro cargado de polémica por mostrar de forma abierta los entresijos de una investigación llena de obstáculos que han ido poniendo personas y entidades que intentaban impedir que viera la luz. Pero nada de esto debe empeñar la genialidad de Robert Capa que, de una manera u otra, con una fotografía cargada de fuerza, supo plasmar como nadie la tragedia de la soledad de la muerte de un soldado.











La foto de Capa
Fernando Penco Valenzuela

Editorial: Paso de Cebra (2011)

El significado del arte prehistórico

Entre las grandes aportaciones culturales que nos legó el hombre del Paleolítico Superior, el arte es sin duda una de las más importantes y su estudio nos permite acercarnos a su forma de pensar, a su modo de comprender el mundo. En este ensayo Raquel Lacalle Rodríguez analiza el sentido simbólico del arte paleolítico y su influjo en culturas posteriores, desvelando algunos de los pilares básicos sobre los que reposan temas inmutables de las principales religiones mundiales. 
La autora pretende reconstruir, a través del estudio del arte legado por las culturas prehistóricas, los rituales míticos y culturales y la transmisión de dichos mitos en escalas espaciales y temporales. Para ello utiliza un método comparado, estudiando primero cada mito en cada cultura de forma aislada y después los coteja para identificar los elementos comunes. Así va desgranando el sentido simbólico del arte prehistórico y lo relaciona con el surgimiento de mitologías. Las primeras religiones serían naturalistas, estarían relacionadas con el origen del conocimiento científico y tendrían un fundamento astral. A partir de ahí surgen mitos comunes, que luego formarán parte de cuentos y leyendas entre los cuales uno de los más importantes, por su influencia en las grandes religiones posteriores, es el viaje del héroe al inframundo. En este estudio se pone de relevancia la importancia en la transmisión cultural que explica la extraordinaria homogeneidad del arte paleolítico en toda su área de difusión en cuanto a convencionalismos, estilos y, especialmente, su temática (representación de animales, figuras femeninas, antropomorfos masculinos e ideomorfos). 
Cuando el libro que nos ocupa es el resultado de un laborioso estudio que conforma una tesis doctoral tenemos la garantía de la rigurosidad de su contenido al estar avalado por los especialistas que han evaluado dicha tesis. Pero además, aquí se agradece la pulcritud con que ha sido escrito y la sencillez con la que se explican los argumentos. Esta cuidada edición está además acompañada de clarificadoras ilustraciones y se cierra con una prolija bibliografía que nos sirve de guía para seguir indagando en este fascinante territorio de un tiempo perdido. Se echa en falta, no obstante, un índice temático que ayude en la búsqueda de términos y lugares. 
El hombre del paleolítico es biológicamente idéntico a nosotros, lo único que nos diferencia son los cambios culturales y el desarrollo tecnológico pero incluso, como podemos descubrir en estas páginas, muchos de los rituales que conservamos en nuestra sociedad actual tienen un origen ancestral que hemos mantenido casi imperturbable.









Los símbolos de la prehistoria: Mitos y creencias del Paleolítico Superior y del Megalitismo europeo 
Raquel Lacalle Rodríguez
Editorial Almuzara (2011)

El Perseguidor de Cortázar

Creo que todos los que escribimos, al menos los que ante todo somos buenos lectores, nos hemos preguntado alguna vez por qué escribir si ya hay tantas cosas tan bellamente escritas, tan perfectas que incluso la mayoría de los escritores, que tanto y tan bien publican, nunca podrán igualar. Pero hay que buscar respuestas para seguir escribiendo porque simplemente nos divierte, porque forma parte de la vida que nos hemos construido. Quizá sean sólo escusas porque no es en la escritura donde realmente te encuentras con la literatura sino en la lectura. Hace poco llegó a mis manos una cuidada edición magníficamente ilustrada de El perseguidor de Julio Cortázar donde se puede ver el talento para escribir una historia. En este relato Bruno es el narrador, un crítico de música que nos habla de los últimos días de Johnny Carter, un genial saxofonista; “un pobre diablo de inteligencia apenas mediocre, dotado como tanto músico, tanto ajedrecista y tanto poeta del don de crear cosas estupendas sin tener la menor conciencia (a lo sumo un orgullo de boxeador que se sabe fuere) de las dimensiones de su obra” 
El jazz es la forma que tiene Johnny de comunicarse con el mundo. “Nadie puede saber qué es lo que persigue Johnny, pero es así, está ahí, en Amorous, en la marihuana, en sus absurdos discursos sobre tanta cosa, en las recaídas, en el librito de Dylan Thomas, en todo lo pobre diablo que es Johnny y que lo agranda y lo convierte en un absurdo viviente, en un cazador sin brazos y sin piernas, en una liebre que corre tras un tigre que duerme”. 
Johnny es pasional, busca la libertad y vive su locura intensamente a través de su música («Es un saxo formidable, ayer me parecía que estaba haciendo el amor cuando tocaba») pero sus arrebatos, sus deseos, sus miserias y sus contradicciones hacen insoportable la vida a los que le rodean. Y mientras Johnny poco a poco se autodestruye Bruno, que acaba de publicar la biografía de su amigo, ve cómo su obra adquiere cada vez mayores dimensiones. 
Pero en cambio a Johnny se le escaparía lo que para nosotros es terriblemente hermoso, la ansiedad que busca salida en la improvisación llena de huidas en todas direcciones, de interrogación, de manoteo desesperado. Johnny no puede comprender (porque lo que para él es fracaso a nosotros nos parece el camino, por lo menos la señal de un camino) que Amorous va a quedar como uno de los momentos más grandes del Jazz.” 
Cortázar nos regala una narración fluida, con tensiones, escrita con libertad, con saltos temporales como una pieza de jazz interpretada con la genialidad del propio Johnny Carter.














El Perseguidor
Julio Cortázar
Ilustraciones: José Muñoz
Libros del Zorro Rojo ((2009)